miércoles, 31 de agosto de 2011

My new world: CAPÍTULO 3

Cuando me di cuenta de que David me estaba mirando me sentí muy nerviosa, quizás más de lo necesario. Aparté la vista rápidamente de él, y unos segundos después, cuando le volví a mirar él ya estaba saliendo por la puerta.
-¡Vaya pivón nos han puesto en clase, tía!- dijo Elena con ansia.
-Poker face- dijo Desi- la verdad es que sí. ¿No, Cris?
-Ya lo estáis diciendo todo vosotras- añadí con cansancio.
Al empezar a hablar de David también empecé a pensar en él, y me pregunté como sería su personalidad. Era algo que me intrigaba mucho. Ya sabía que jugaba al fútbol y que tenía una hermana melliza... bueno, la verdad es que no sabía nada.
La voz de Manu me devolvió a la realidad:
-... y eso que a mí no me gustan las rubias, ¡lo demuestra que estuve saliendo con Cris!- dijo con voz de tonto. Estaba claro que aquellos dos mellizos eran la novedad.
-Bueno, Cris, ¡hasta mañana!- me dijo Christian con energía.
No me había dado cuenta de que ya estábamos delante de mi casa. Normalmente, cuando iba andando tardaba como media hora en llegar, y ni  me había dado cuenta.
-Sí eso, eso, hasta mañana.
Entré en mi casa y dejé la carpeta en el mueble del téléfono. Por la tarde me entretuve escuchando música y cuando llegó la noche me duché y me alisé el pelo.
-¡Buenaaas nocheeees!- grité a mis padres desde el piso de arriba.
-¡Buenas noches, cariño!- gritaron ellos a la vez.
Me metí en la cama y cogí el sueño muy pronto.
Al día siguiente me levanté como una rosa e hice lo de siempre: desayunar, vestirme y salir a coger el autobús. Cuando subí al autobús me encontré en el sitio que siempre me sentaba a alguien de belleza extrema y que no me esperaba. Y menos me esperaba aún que se dirigiera a mí.
-¡Hola! ¿Cristina, verdad?- me dijo con una voz encantadora.
-Sí, pero prefiero Cris- respondí con timidez.
-¡No me digas que este es tu sitio!- casi gritó.
-La verdad es que sí.
-Bueno, no pasa nada. ¿Puedo ir contigo, verdad?- me preguntó sabiendo la respuesta.
-Claro- Lara se movió un sitio y me dejó espacio para sentarme.
Ella estaba tratando de ser amable, pero me sentía un poco incómoda con ella porque no la conocía de nada.
-¿Quieres escuchar música?- me preguntó Lara con una sonrisa en la cara.
-Sí- respondí. Me pasó un auricular de su Ipod y me lo puse. Estaba sonando Jedward.
-Si quieres cambio, ¿eh?- dijo apurada.
-¡No! Me encanta el pop. Me encantan los Jedward-dije y después tararée Lipstick.
-A mí también,  mi hermano en cambio suele escuchar Muse- al hablar de David me corté un poco.
-¿Ah, sí?- intenté parecer indiferente.
-Sí, es un chico muy majo. ¡Te lo voy a presentar!
-Oye, Lara, de verdad, no creo que haga falta. ¡Si vamos en la misma clase!-dije casi gritándole.
-Sí, es cierto- coincidió mientras yo suspiraba de alivio para mis adentros. Me daría tanta vergüenza.
-Lara, ¿por qué David no viene también en el bus?- pregunté curiosa.
-A él le gusta ir al colegio andando, ya sabes, yo soy más vaga-rió y yo reí con ella.
-Jajajaja, sí te entiendo.
-Y hablando de hacer ejercicio. Hoy tenemos gimnasia ¡si empezamos ya así el primer día de clase...!
El autobús se paró y salimos juntas. Seguí hablando yo:
-¡Mira! Allí están mis amigos, te los voy a presentar.
-¡Vale!- dijo entusiasmada.
Mis cuatro amigos abrieron los ojos como platos cuando me vieron acercarme con Lara.
-¡Hola, chicos!- dije con energía- Os quiero presentar a Lara, aunque ya sabéis quien es. Hemos venido juntas en el bus.
Lara les dio dos besos a cada uno y después nos quedamos hablando un rato.
-Bueno- zanjó Desi- creo que deberíamos irnos para clase ya.
-Venga.
Elena y Desi fueron andando hacia clase más adelante que nosotros y hablando con Lara. Yo me quedé más atrás con los dos chicos. Christian se acercó mucho a mí y me preguntó en voz muy baja:
-¿Y tú como vienes con ésta en el bus?- su voz se notaba curiosa.
-Estaba sentada en mi sitio, al final fuimos juntas.
-No te entiendo.
-Pero ¿qué es lo que hay que entender?- dije alzando un poco la voz.
-Pss, de todas formas- me rodeó con un brazo- gracias por presentárnosla. No sabes cuánto te lo agradezco- dijo con una voz de estar ligando.
-Puedo imaginármelo.
Mientras entrábamos en clase Christian, Manu y yo; vi como Desi y Elena se sentaban en su sitio y también vi como Lara se reunía con su hermano.
Me senté en mi mesa y Manu se sentó a mi lado, tal y como nos había mandado nuestra tutora el día anterior. Hablando de la reina de Roma...
-¡Buenos días por la mañana! Lo siento por vosotros pero hoy vamos a tener que dar clase normal. What do you think, Miiry?- dijo con sarcasmo a Miiry, que estaba hablando con su compañera de mesa.
-That´s ok, Concha.
Concha la fulminó con la mirada y se sentó en la mesa del profesor. Repartió unas fichas de repaso del año pasado y estuvimos haciéndolas durante toda la hora de clase. A veces Manu me mandaba alguna notita diciéndome tonterías, o contándome chistes malos. Pero yo apenas las leía y les prestaba atención, porque no quería que Concha nos las pillara y nos castigara. En conjunto, la clase se me pasó rápido.
-Hasta mañana, chicos- dijo la profesora sin mirarnos y salió por la puerta.
La clase siguiente era gimnasia. Cogí mi neceser y la ropa de deporte y fui con Elena y Desi al vestuario.Cuando ya estábamos cambiadas vi como Lara venía corriendo hacia mi como una bala, con su hermano a unos metros detrás, también andando hacia mí. No me gustaba lo que iba a pasar, y si me gustaba me daba vergüenza.
-¡Criiiiiiiiiiiiiiiiiiis! Ya sé que me dijiste que no hacía falta, pero da igual. A mi también me apetece presentarte a alguien.


No hay comentarios:

Publicar un comentario